Ammán es uno de los lugares más sorprendentes en la ruta por Oriente Próximo. Una ciudad llena de secretos y monumentos fascinantes. La Ciudadela, el Museo Arqueológico y el Teatro Romano son las visitas imprescindibles en este lugar, pero hay mucho más que te sorprenderá al pasear por sus calles. Cuatro millones de jordanos residen en esta ciudad, casi el 40 % de la población total de Jordania, y es una de las ciudades árabes con más actividad y con costumbres más modernas de todo el país.


Índice de Contenidos

  1. 1. La Ciudadela de Ammán
  2. 2. El Museo Arqueológico
  3. 3. Teatro Romano
  4. 4. Dos épocas en una sola ciudad
  5. 5. Una ciudad con una enorme oferta de ocio y cultural

 

La Ciudadela de Ammán

Si te preguntas qué ver en Ammán en un día, este es uno de los lugares por los que debes comenzar tu visita. Ubicada en la colina de Jebel al-Qala’a encontrarás las ruinas romanas y omeyas junto con los restos de la Edad del Bronce y del Hierro. El lugar lleva ocupado desde el 8.500 a.C.

Lo que llena esta zona de turistas son las impresionantes vistas panorámicas de la ciudad, las mejores para la mayoría que llegan hasta este punto. Desde aquí puedes divisar la parte antigua de la ciudad e incluso el Teatro Romano. La Ciudadela es uno de los lugares habitados más antiguos del mundo y un tesoro para los amantes de la arqueología. Aquí además encontrarás otros puntos de interés como el Templo de Hércules y el Palacio Omeya.

Si estás preparando tu viaje a Jordania, no te puedes perder la Ciudadela de Ammán.

 

 

El Museo Arqueológico

Otra de las visitas imprescindibles en Ammán es el Museo Arqueológico, en el que, te guste o no la arqueología, encontrarás tesoros que forman parte fundamental de la historia de la humanidad. Este museo tiene una gran variedad de piezas arquitectónicas, cerámicas e inscripciones que muestran la historia de Jordania a través de los años y hasta hace poco albergaba algunos de los Manuscritos del Mar Muerto, incluido el único Rollo de Cobre que ahora se encuentra en en el ‘Museo de Jordania’, junto con las estatuas de Ain Ghazal, que son de las más antiguas de la civilización humana.

Las colecciones, presentadas en orden cronológico, ofrecen elementos de la vida cotidiana, como vidrio, metal y objetos de cerámica, joyas y estatuas. El museo también incluye una colección de monedas.

Ubicado en la Ciudadela, se convierte en una excursión muy recomendable para conocer la rica historia y cultura de Jordania.

 

Teatro Romano

El teatro romano de Ammán es una impresionante construcción que aún mantiene sus funcionalidades. Fue construido en el siglo II d.c para albergar a 6000 personas entre locales y foráneos, durante las fiestas religiosas dedicadas a Zeus. Declarado en 1958 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, el Teatro Romano de Ammán es una atracción turística imprescindible para conocer mejor esta fascinante ciudad.

Se trata de un edificio circular con un diámetro exterior de 90 metros y un radio interior de 70 metros. A pesar de la vejez de sus piedras, es un teatro que se encuentra en bastante buen estado de conservación y recomendamos que no te pierdas las vistas que se obtienen desde las gradas superiores, ya no solo del mismo teatro, sino de La Ciudadela y de parte de la ciudad.

Resulta sorprendente la calidad de su acústica por lo que aún se utiliza para conciertos y para entregas de premios. También es un lugar donde los jordanos se reúnen todos los viernes para hacer ejercicios físicos o simplemente disfrutar del aire libre.

 

Dos épocas en una sola ciudad

Ammán es una ciudad que posee dos personalidades diferentes, la antigua y la moderna. La antigua se encuentra en la altura y la moderna se ubica al pie de sus colinas. Un gran contraste que discurre entre unas calles caóticas y llenas de encanto.

Uno de los mejores lugares para visitar cualquier ciudad es su centro y el del Ammán te sorprenderá. Aquí no solo podrás ver los principales edificios, sino que además podrás disfrutar del ambiente de la ciudad mientras degustas su comida característica. Algunos de los monumentos que debes visitar son el Palacio del Rey Hussein, la Mezquita Larga y la Iglesia Ortodoxa Griega. No dejes de visitar los mercados exóticos en los que encontrarás diversidad de productos autóctonos que serán el mejor recuerdo de tu visita.

 

Una ciudad con una enorme oferta de ocio y cultural

Los principales lugares de interés de Ammán para visitar en un día ya te los hemos contado. Pero realmente, esta ciudad, una de las más antiguas del mundo, ofrece una amplia variedad de oferta cultural y de ocio.

Por ejemplo, además de ir al teatro y visitar museos, te recomendamos que pruebes la gastronomía jordana y que visite su particular zoco, un auténtico crisol de olores y sabores como el aba ganoush, tabulé o Kibbe. Podrás hacerlo en cualquier parte de la ciudad ya que ofrece alta oferta hostelera, pero te recomendamos que pasees por Rainbow Street, un conocido distrito en el que encontrarás muchas casas antiguas que han sido reformadas y convertidas en cafés, galerías y restaurantes.

Puedes visitar además mezquitas especialmente bellas como la de Al Hussein que data del año 640 y la mezquita del Rey Abdullah. Pasear por la Plaza Hachemita, la más famosa de la ciudad, su centro neurálgico y social o el Ninfeo Romano, uno de los más grandes que se conocen.

Si te gusta adéntrate en el día a día de los habitantes de Ammán, no te pierdas el mercado de frutos frescos, en que sentirás una explosión de olores, colores y sabores de Jordania.

Conocer la Biblioteca Nacional de Jordania o relajarte en los baños romanos pueden ser otro de los planes que pongan laguinda al pastel” de tu visita a esta gran ciudad.

Ammán es una ciudad muy extensa por lo que visitarla a pie no es muy recomendable. Aunque pueda parecer un lugar muy caótico en cuanto al tráfico se refiere, la realidad es que no lo es tanto por lo que puedes moverte conduciendo con facilidad y encontrar aparcamiento. Pero si no te ves con seguridad, lo mejor es hacerlo en taxis, que además suele resultar bastante asequible está muy adaptado a las necesidades de los turistas.