Petra es el principal destino turístico de Jordania. Es una ciudad antigua, objeto de grandes estudios arqueológicos que pretenden estudiar la cultura nabatea, edomita y romana en esta región.

Seguramente te preguntarás qué secretos puede tener una ciudad tallada en roca en medio del desierto. Pues a continuación saciaremos tu sed de conocimiento con estas 7 curiosidades que te harán querer visitar este destino.


Índice de Contenidos

  1. 1. El 80% de la ciudad sigue enterrada.
  2. 2. Fue habitada por 1400 años y posteriormente olvidada.
  3. 3. Petra se construyó basándose en el cielo.
  4. 4. El teatro de Petra.
  5. 5. Fue bautizada como "la ciudad para el día de mañana".
  6. 6. Es un oasis en el desierto.
  7. 7. En la cima de la ciudad se encuentra un altar para los sacrificios.

 

El 80% de la ciudad sigue enterrada

Actualmente hay esfuerzos enormes para desenterrar el resto de la ciudad, que media unos 10 km cuadrados en su mayor apogeo, y era hogar de entre 20.000 y 40.000 personas en el año 50.

Actualmente muchos trabajos se realizan en Petra para intentar protegerla de las inundaciones, terremotos y erosión de la piedra. Además, el sitio se ha declarado patrimonio mundial de la Unesco y es un parque arqueológico.

La Unesco ha financiado proyectos de restauración con el fin de que los turistas no se encuentren una ciudad cada vez más destruida.

 

Fue habitada por 1400 años y posteriormente olvidada

Esta ciudad fue fundada en el siglo VII a.C. por los edomitas. Luego fue ocupada por los nabateos, quienes conocidos por sus habilidades de alfarería observaron el potencial económico y defensivo de la ciudad.

Petra, que en ese entonces era llamada Raqmu por sus habitantes, se encontraba en un punto estratégico entre múltiples rutas comerciales de los recursos de lujo como incienso y perfume que eran comerciados a Europa.

Su decadencia se debe al abandono paulatino de la ciudad durante el siglo VI, aunque fue utilizado como campamento militar ocasional por diferentes imperios a lo largo de los siglos.

Además de esto, un terremoto ocurrido en el año 363 destruyó gran parte de la ciudad en una noche.

Los últimos habitantes documentados de Petra fueron los cruzados, quienes dominaron la ciudad hasta el año 1187. Después de esto, los registros se hacen escasos solo quedando recuentos de las visitas de sultanes de Egipto.

 

Petra se construyó basándose en el cielo

Al visitar Petra encontraremos muchas fachadas y tumbas, todas orientadas en la misma dirección general, mientras que la piedra del correspondiente lado opuesto quedó sin tallar.

Como muchas otras construcciones megalíticas de la antigüedad, la orientación es deliberada. Los "escultores" de Petra tomaron en cuenta la posición del sol durante el solsticio de invierno y verano. Esto hace que muchos altares de la ciudad se iluminarán durante estas fechas.

 

El teatro de Petra

En la ladera de la montaña en la que está tallada la ciudad podemos encontrar un Teatro con gradas talladas. Este teatro fue remodelado por el imperio romano en el que se daba un espectáculo a más de 5000 personas. Además, los romanos utilizaban el monasterio o “Deir” como iglesia, incluso llegando a nombrar un obispo en el año 350.

Sin embargo, a pesar de que es uno de los sitios mejor preservados, los historiadores de la época cuentan como el propio teatro fue uno de los más devastados por el terremoto del año 363.

Por otra parte, “el Deir” es uno de los sitios mejor preservados de Petra y uno de los principales destinos para visitar por su imponente fachada.

 

 

Fue bautizada como "la ciudad para el día de mañana"

Este nombre le fue dado debido a que los nabateos eran una civilización nómada, por lo que utilizaban los edificios de la ciudad como tumbas y mausoleos.

Se cree que al igual que sus descendientes actuales, los nabateos vivían en “jaimas” a lo largo de la ciudad. Sin embargo, la capacidad defensiva de Petra, al estar tallada en un valle, fue de gran valor para este pueblo que era constantemente asolado por los saqueos de caravanas.

Además de esto, la entrada a la zona del tesoro (el Siq) mide apenas 2 metros de grosor con paredes que alcanzan cientos de metros en algunas áreas. Esto propicio que fuese la capital de la provincia “Arabia petrea”, durante su anexión al imperio romano.

 

 

Es un oasis en el desierto

Aunque no podemos ver gran vegetación en la ciudad, esta tiene acceso a agua dulce gracias a acueductos subterráneos que fueron construidos por los romanos quienes desviaron un río y lo hicieron pasar por un túnel bajo la ciudad.

Además, se pueden apreciar diferentes canales que corren por la entrada de Petra (el Siq), que recogen agua de las lluvias. Sin embargo, esto está causando que los esfuerzos para preservar la ciudad sean muy difíciles, puesto que las inundaciones erosionan la piedra deteriorando cada vez más la ciudad.

 

 

En la cima de la ciudad se encuentra un altar para los sacrificios

Los nabateos eran politeístas, por tanto, diferentes altares y monasterios fueron utilizados durante gran parte de la historia de la ciudad para venerar muchas figuras religiosas que precisaban sacrificio. Sin embargo, no se tiene constancia de que estos fuesen sacrificios humanos.

Durante la adhesión de la ciudad al imperio bizantino, estos templos fueron considerados "paganos", por lo que quedaron en desuso al adoptar el cristianismo como la religión oficial del imperio. A partir de entonces se empiezan a observar cruces cristianas talladas en las paredes.

Para el siglo V, el imperio bizantino había construido varias iglesias en la ciudad llegando a almacenar en una de ellas papiros que fueron víctimas de un incendio que terminó destruyendo la estructura, dejando unos 4000 fragmentos de restos de mármol, vidrio y hojas de oro en la actualidad.